Descubre la historia de nuestro pueblo a un paso del hotel con un paseo relajado para soltar las piernas. Al acercarte a la aldea de Ramil te dará la bienvenida su imponente Castaño Centenario, un árbol hueco con más de ochocientos años de antigüedad que ha visto pasar a miles de caminantes. Ya en el centro de la villa, puedes admirar la Iglesia de Santiago, un templo de origen románico dedicado al Apóstol, y detenerte ante el Monumento al Peregrino en la plaza principal, nuestro homenaje a tu esfuerzo. Además, aunque su acceso interior está restringido por estrictos motivos de conservación patrimonial, es un orgullo saber que estás descansando muy cerca de la Cova de Eirós, uno de los yacimientos de arte paleolítico más importantes de toda Galicia.

Triacastela es mucho más que un final de etapa, es la puerta de entrada natural a la Sierra de O Courel y su Geoparque de la UNESCO. Si decides prolongar tu descanso y dispones de vehículo, desde nuestro hotel podrás explorar maravillas cercanas como la imponente Devesa da Rogueira o la aldea histórica de Seceda. Para continuar a pie al día siguiente, te encuentras en el punto exacto donde el Camino Francés se bifurca: tú eliges si retomar la marcha ascendiendo por la espectacular montaña hacia San Xil o si prefieres descender por el tranquilo valle histórico que te lleva directo al Monasterio de Samos.
Te ofrecemos diversas opciones de entretenimiento para que disfrutes de la tarde sin necesidad de abandonar nuestras instalaciones. Tienes a tu disposición un ordenador con conexión a internet para planificar tu ruta, una zona de lectura para encontrar la calma, juegos de mesa para compartir un rato distendido y una mesa de ping-pong para desconectar de forma activa.